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DECLARACIÓN POR LOS BICENTENARIOSLATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS
Diversas naciones latinoamericanas como Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile, Venezuela, México y Paraguay celebran los doscientos años de la gesta libertaria que inició en 1810 y recorrió todo el Continente. Más que la conmemoración del inicio de los movimientos emancipadores que motivaron la búsqueda de una identidad nacional y luego regional tras un largo periodo de dominación, para la COPPPPAL este 2010 es propicio para continuar forjando un futuro en común sobre la base de la unidad de intereses y objetivos latinoamericanos y caribeños.
Al conmemorarse el Bicentenario de la Independencia de nuestros países latinoamericanos y caribeños, la COPPPAL felicita a los partidos políticos que han sido los responsables, a lo largo de la historia, de que estas celebraciones sean hoy posibles: asegurando los valores democráticos, una buena gobernabilidad, la integridad del estado de derecho, la justicia y la lucha para combatir la exclusión y la pobreza.
La COPPPAL nace para defender la democracia en la región, y por ello expresamos nuestro firme compromiso con la defensa de los principios democráticos de todos los países latinoamericanos y caribeños para prevenir cualquier intento de desestabilización a gobiernos legítimamente electos, que representan la voluntad popular.
Consideramos que los Bicentenarios ofrecen una ocasión propicia para reflexionar y asumir la responsabilidad de orientar el destino de la Democracia en Latinoamérica y el Caribe, promoviendo la fe en la capacidad transformadora de la política. Recuperar la centralidad de la política en el mundo actual se logra globalizando la política, para construir sociedades más justas, más desarrolladas, más libres y más igualitarias.
Los partidos políticos de la COPPPAL compartimos la idea de democracias inclusivas, que tienen que velar por la participación activa de hombres y mujeres, con capacidad para entender las diversidades y la pluralidades propias de todas nuestras sociedades. Reiteramos nuestro compromiso de seguir luchando por la construcción de una sociedad equitativa e igualitaria, así como en la urgente necesidad de reivindicar los derechos de la mujer y fomentar una nueva cultura política basada en los principios de inclusión de la perspectiva de género: en los programas, leyes y políticas públicas de los países latinoamericanos y caribeños.
Afirmamos la necesidad de afianzar los lazos entre nuestras naciones, teniendo en cuenta que compartimos un pasado y presente común, y que vivimos un nuevo impulso en la unión latinoamericana con gobiernos que dan una fuerte promoción a las políticas de integración, en cuya proyección nos encontraremos aún más unidos.
La Región debe insertarse en el mundo. La integración a un diálogo global supone algo más que funcionalidades económicas, debe tener como requisito la afirmación de la política, como la mediadora para que los éxitos en cualquier plano de actividad sirvan al bien común, para que la globalización deje de ser asimétrica con perdedores y ganadores, para dar respuestas concretas y enérgicas a la creciente pobreza, exclusión social y desigualdad, y tienda a unir y no a disgregar a los pueblos. Debemos hacer de la política, como pedía Aristóteles, “la gran mediadora en los conflictos de la sociedad que nacen cuando el hombre decide vivir en sociedad”.
La cooperación intrarregional e interregional, que estamos generando desde la COPPPAL con el Asia y próximamente con el África, nos permite poner en común experiencias, logros y limitaciones, y compartirlas a escala global. De esta manera, los partidos políticos podemos hacer una contribución a un proceso de búsqueda de alternativas para un nuevo modelo de desarrollo que pueda ser una piedra angular de un orden internacional más justo y equitativo, que ponga su centro en el bienestar de los pueblos y sus individuos.
Por ultimo, es fundamental dar la palabra a los jóvenes que desde la militancia, con sueños, convicción y esfuerzo contribuyen hoy a reivindicar la política, y transformar la realidad de sus naciones con un sentido claro de justicia social. La COPPPAL, consciente que la lucha por el bienestar de nuestros pueblos requiere un fuerte compromiso de las nuevas generaciones que abrazan causas nobles, afirma que es tarea central de los partidos políticos capacitar y formar a los jóvenes en la defensa de las instituciones políticas y facilitarles la inserción en espacios de participación en las propias estructuras partidarias, para que puedan desplegar capacidades que les permitan en el futuro liderar procesos nacionales en un mundo globalizado.
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